Día Internacional del Sol. Consejos para proteger nuestra piel del sol.

Día Internacional del Sol. Consejos para proteger nuestra piel del sol.

Día Internacional del Sol. Consejos para proteger nuestra piel del sol

Hoy, 21 de junio coincidiendo con la entrada en el solsticio de verano, celebramos el Día Internacional del Sol. Damos la bienvenida al verano, la estación más cálida de todo el año y en la que más debemos proteger nuestra piel.

El sol además de ser fuente de vida, también es una fuente de energía inagotable y limpia y nos proporciona luz y calor y este último lo aprovechamos en verano para broncear nuestra piel, pero debemos tener cuidado ya que la exposición prolongada y sin protección puede dañar gravemente nuestra piel y llegar a producir lesiones graves e incluso cáncer de piel como hablamos en nuestro anterior post sobre los consejos y medidas para prevenir el cáncer de piel.

Para que esto no ocurra, os damos varios consejos para proteger nuestra piel del sol y llegar a alcanzar un bronceado ideal sin riesgos.


Consejos para proteger nuestra piel del sol


Protege toda tu piel


El primer paso es saber qué tipo de protección solar debemos aplicarnos según nuestra tipología de piel. Si nuestra piel es clara, nuestra recomendación es utilizar siempre al menos un Factor de Protección Solar (SPF) igual o mayor a 50. Por el contrario, si nuestra piel es un poco más oscura, nos podremos decantar con un SPF de 30.

¡OJO! Los tipos de cremas solares también van en función de la edad y a los más pequeños de la casa (bebés), no deben estar expuestos al sol y siempre que vayamos a la playa o a la piscina usar un factor de protección total.

Las cremas protectoras tienen que ser de amplio espectro, lo que significa que nos deben proteger de las radiaciones ultravioleta, tanto de tipo A, como de B. Las radiaciones ultravioletas A producen quemaduras en nuestra piel y las radiaciones ultravioleta tipo B producen envejecimiento prematuro o incluso cáncer de piel.

Las cremas de protección solar, debemos aplicarlas en nuestra piel, al menos media hora antes de la exposición directa al sol y repitiendo esta aplicación en un tiempo máximo de dos horas.

En muchas ocasiones este proceso de darnos crema lo hacemos de forma rápida e incorrecta y esto es un grave error pues muchas veces nos olvidamos de ciertas partes del cuerpo y las dejamos desprotegidas y son zonas muy delicadas, tales como: empeine, nuca, orejas, axilas, párpados, ingles y la parte de atrás de las rodillas.

Por último recuerda que las cremas son productos con fecha de caducidad. Asegúrate que están en perfectas condiciones antes de ser usadas.

Para garantizar todos estos puntos, hemos elaborado un artículo con las mejores cremas de protección solar.

 

Evita las horas centrales del día


Debemos saber que existen determinados momentos del día en el que las temperaturas son más elevadas y el sol afecta de forma más agresiva a nuestra piel. Estas horas van desde las doce del mediodía (12h) hasta las cuatro de la tarde (16h). Por lo tanto, en este rango, será conveniente no estar demasiados tiempo expuestos al sol o aplicarnos la crema con protección solar con mayor frecuencia.

Pero no debemos olvidar utilizar crema solar en otros rangos horarios o incluso en los días nublados. A través de las nubes pasan entre un 50% y un 90% de la radiación ultravioleta. De igual manera que también son capaces de atravesar en menor medida una sombrilla.

 

Visitar al dermatólogo


Es recomendable visitar al dermatólogo al menos una vez al año. Independientemente no tener ningún síntoma de quemadura, nuestra piel es muy delicada, por eso, debe de ser revisada de forma anual por un experto, quien determinará que todo está en orden y nos aconsejará en función de nuestro historial y tipo de piel.

Existen factores de riesgo como historial médico propio o el de ciertos familiares muy necesarios a tener en cuenta, que condicionan los efectos de la exposición al sol.

Otra recomendación que seguramente nos haga nuestro dermatólogo es evitar días previos a estar expuestos al sol, realizar procedimientos cosméticos como los lásers, pealings, derma-abrasión, etc.

Mantenerse hidratado


Es recomendable beber al menos 2 litros de agua fría al día o ingerir alimentos con alto contenido en agua como las frutas o las verduras. Además, si evitamos en la medida de la posible, bebidas con alcohol y comidas calientes con alto contenido en grasas, nos mantendremos más hidratados y eso quedará reflejado en nuestra piel.

 

Ropa y Accesorio adecuado

 

El uso de ciertos accesorios y prendas como los sombreros, viseras, gorras, y gafas nos ayudará a evitar quemaduras en nuestra piel. También es importante llevar una indumentaria en la que estemos cómodos y frescos, en definitiva, ropa de verano en la que nuestra piel está más expuesta al sol, por lo que no debemos olvidarnos del uso de una buena crema de protección solar antes de salir de casa, independientemente de que vayamos a la playa o la piscina.


Infografía de Consejos para proteger nuestra piel del sol

Si quieres más consejos y recomendaciones para combatir el calor este verano, te recomendamos este post.

 

Desde Tu Cruz Verde, damos la bienvenida al verano de una forma segura con nuestras recomendaciones y productos en oferta de protección solar.

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